¿Pero bueno? Ahora hasta tengo una casilla para escribir un diario de desarrollo. ¿Y se supone que qué hago yo con esto?... jajaja.

He ido tocando todos los instrumentos yo solo: casi todo el trabajo, la app completa y, para rematar, la web. Y resulta que justo ahora aparece por fin un sitio donde soltar todo lo que llevaba dentro. Oh, esto me gusta...

Cuando miro atrás, pasan de golpe aquellos momentos de infarto, los días de desesperación en los que pensé: “Ah, ya está, ¡lo mando todo al carajo!”... jajaja. Y luego aparecía una idea nueva y rarísima, y ahí estaba yo riéndome solo, encantado conmigo mismo. Fiu~ fiu~ fiu~ todo pasa volando.

Bien. Aquí voy a escribir, desahogarme, enfadarme si toca y contar las cosas tal cual, sin adornos ni filtros. Ya veréis...